jueves, 20 de diciembre de 2012

Idilio

Hay un existir, distinto a un sentir
lo que engloba la vida y sus tantos de tantos misterios.
yo aun me pregunto si podré ser inerte a la verdad,
esa verdad que esconde el alardeo que puede ser amar,
solo algunas veces.

Pero en cuestión de tiempo ya no sé si es correcto,
pensarse eterno entre lo que se es y lo que se quiere ser, 
la lucha contra lo que enciende lo eterno,
y esas cosas que incrementan y a su vez disminuyen la fe.

Pero allí viene una y otra vez,
ese constante anhelo de sentirse amado, soñado,
de ilusionarse con la espera de unos brazos apacibles e inmaculados,
lo que puede decirse de lo regular pero incoherente que es este sentir,
es que son diseño divino... propios de existir.









Tu seras el puente 
a mi mejor presente, 
y yo sere el fantasma 
en tus noches de tertulia